Sean bienvenidos
Haciendo uso del aire, el fuego, la tierra y el agua, es el alfarero cual quinto elemento, el que revela formas escondidas dentro de la naturaleza.
Orígenes del torno
Muchas Felicidades!!!
Para todos los amigos del alfar.......
FELICES FIESTAS!!!!!
Y LOS MEJORES DESEOS PARA EL 2009.
Saludos, Silvina y Daniel.
Con que trabajamos
La arcilla es un material de poco o ningún valor práctico hasta que no se cuece y hace duradera. El adobe, o ladrillo secado al sol, es una excepción, pero nadie sostendría que un adobe en sí sea superior a un ladrillo cocido. Estamos interesados en la arcilla no por lo que es en estado natural sino por aquello en que puede convertirse. Por una feliz coincidencia la arcilla que es tan plástica y fácil de conformar se transforma, cuando se cuece a la temperatura del rojo o más alta, en una sustancia dura y permanente.
La Vajilla Japonesa - Cuencos y vasos arraigados en la cultura. Parte II
Ya que el arroz es un alimento de primera necesidad, tomaremos un cuenco de arroz como ejemplo. Según las unidades antiguas de longitud, lo habitual para hombres es un cuenco de 4 sun de diámetro (unos 12 cm); y para mujeres, de 3 sun, 8 bu (unos 11 cm). La diferencia entre los tamaños de las manos individuales hace que los tamaños de los cuencos puedan variar ligeramente de esas dos medidas estándar.
Las tazas de té sin asas también se acunan en la mano, y cambian mucho según para quien sean. El diámetro estándar para el hombre es de 2 sun, 6 bu (unos 8 cm); para la mujer, de 2 sun, 4 bu (unos 7 cm).
Cada miembro de la familia posee, por lo general, su propio cuenco de arroz, sus palillos y su taza de té. Se consideraría bastante raro que el padre, por ejemplo, utilizara el cuenco de arroz o los palillos de su esposa o de sus hijos. El tamaño adecuado para una persona puede ser inadecuado para otra. Tampoco es sorprendente que se haya convertido en costumbre comprarle a los niños un juego nuevo de palillos cada año.
Otro aspecto destacable de las vajillas es que esas piezas individuales pueden ser de cerámica, de porcelana, de madera barnizada de laca, de madera simple o de vidrio: materiales apropiados para las diferentes ocasiones. En verano los dedos agradecen una superficie suave de efecto refrescante, como la de la porcelana. En invierno es preferible el tibio tacto de la cerámica.
La costumbre de “acunar” un cuenco o una taza de té en la mano ha creado la consciencia de su tacto y textura, y nos ha proporcionado la amplia variedad de las vajillas que hoy existen.
Revista Nipponia, Nº 36.
La Vajilla Japonesa - Cuencos y vasos arraigados en la cultura. Parte I
Llama mucho la atención que los platillos y los pequeños cuencos están hechos para que encajen en la medida de la mano. Como en los viejos tiempos se comía en el suelo, si no se sujetaba en la mano el cuenco o el platillo, los palillos hubieran tenido que hacer un largo recorrido. Es más sencillo que la plalma y los dedos acunen el cuenco, cerca de la boca. Como, por lo general, los hombres tienen las manos más grandes que las mujeres, el cuenco se elige según la mano del que lo va a utilizar.
Puede afirmarse que así es cómo nació la cultura de las vajillas en Japón.
Continuará......
Extracto de nota de la revista Nipponia, Nº 36, 2006.
